viene la muerte
de noche o de día
jamás nos falla
su sutil sombra
proyectan los cipreses
sobre mi alma
dirás destino
que la rueda que rueda
no puede parar
parar no puede
esa rueda que rueda
no se detiene
la ironía
esperanza que viaja
y tú te quedas
hoy estoy aquí
hasta cuándo quien sabe
uno es nada
las estaciones
vienen y se van como llegan
soplos de viento






